El negociado de los estacionamientos', por Jorge Sánchez Herrera

“Los estacionamientos deberían ser parte de una estrategia de gestión del tránsito, por lo que su oferta debería estar regulada por los municipios”.

Estacionamiento subterráneo en la av. Rivera Navarrete.

Ha pasado más de un año desde la inauguración de los estacionamientos subterráneos bajo Rivera Navarrete y el Parque Kennedy, así como la consecuente eliminación de estacionamientos “públicos” en varias cuadras a la redonda.

A pesar de los iniciales cuestionamientos, creo que hoy es más claro el balance positivo. Es difícil negar, por ejemplo, que hoy sea más atractivo caminar por Larco, Diagonal o Las Begonias, que cuando tenían veredas más estrechas o autos al pie de calle.

No pasa un día, sin embargo, en el que no lea o escuche a alguien hablando del “negociado” con Los Portales, insinuando que los alcaldes de San Isidro y Miraflores tienen algún vínculo con las empresas de administración de parqueos. Creo que la frase refleja la molestia que persiste en muchos por tener que pagar por lo que aún creen es un derecho o servicio público.

Esta sensación se ha agravado con otras impopulares medidas como la rotación de vehículos, que limita a dos horas el tiempo máximo para utilizar un parqueo público, adoptada por San Isidro ante la negativa de la Municipalidad de Lima de permitirle cobrar por estacionar en sus calles.

Ya lo he dicho antes, pero es bueno repetirlo: estacionar en la calle no es un derecho, sino un servicio por el cual uno debe pagar. Pero a diferencia de cualquier otro servicio regulado por el mercado, los estacionamientos deberían ser parte de una estrategia de gestión del tránsito, por lo que su oferta debería estar regulada (no subvencionada) por los municipios. Son ellos los que deberían obtener un beneficio económico, a ser invertido luego en sistemas de transporte público y movilidad alternativa, como ciclovías.

Por otro lado, limitar una cantidad máxima de estacionamientos al construir un nuevo edificio, en lugar de exigir un número mínimo, es moneda corriente en la mayoría de las ciudades.

Aquí, sin embargo, pensar en ello pone los pelos de punta a muchos, pues se imaginan que dicha medida resultaría en la invasión de autos mal estacionados en la calle (como si eso no sucediera ya).

Por eso sería importante complementar medidas de restricción de parqueos con una estricta política de prohibición de estacionar en las calles. Como también lo ha hecho San Isidro con su campaña “la calle no es cochera”, que sanciona con una multa y el traslado del vehículo infractor al depósito, a aquellos que estacionen en lugares prohibidos o excedan el tiempo antes mencionado.

Más allá de que no me consta, y habría que tener pruebas para afirmar que los alcaldes tienen vínculos con estas empresas, o sugerir que multan a quienes se estacionan donde mejor les plazca por puro negocio, hay que entender que en cualquier ciudad densa cobran –y bastante– por estacionarse en la calle y que, si estás mal estacionado, la grúa se llevará tu auto así le reclames al chofer por la “mermelada” del alcalde con Los Portales.

Fuente: https://publimetro.pe/actualidad/noticia-negociado-estacionamientos-jorge-sanchez-herrera-71159


Publicado November 17, 2019